El olvido paciente se pasea
en los armarios absurdos de mi memoria
Donde guardo tus recuerdos como prendas
Testigos mudos de aquella historia
Como un viento fétido y absurdo
que orada las puertas del cautiverio
Ha venido la sinrazón a llevarse
Los últimos vestigios de tu recuerdo
El recinto está lleno de cenizas
De matices de polvo coloreado
De telarañas arcoiris que cruzan
La penumbra de los hilos de tus memorias
Con un soplo entre maderas gastadas
La obscuridad de mi pasividad ha permitido
que la humedad de tu indiferencia haya permeado
El recinto sagrado de tus ropas
¿Ahora donde guardo para telas y recuerdos?
de memorias surcidas de cariño
Y de remedos de amores viejos.
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Amigo bello poema pero los amores nunca son viejos siempre estan ahi. sigue adelante vas bien.
ResponderEliminarRaul Guillermo