viernes, 26 de junio de 2009

Desmantelando la bomba

Propongo una analogía:

"Algún día explotará. Nuestro tiempo de vida es como una bomba cuyo segundo final no conocemos, una cuyo reloj camina en cuenta regresiva. Mientras nosotros contamos años y sumamos días, esta arma descuenta fracciones de tiempo a su momento último. Nuestra vida es como un edificio lleno de cuartos, pasillos, bobedas y balcones. Puertas y puertas que se suceden unas a otras. Puentes, caminos y andamios que nos conectan a una urbe, a otros edificios. Cuartos que construimos encima de los que ya tenemos. Pisos que llegan más alto conforme ganamos años, puentes que construimos para ser parte de una ciudad".

Dentro del edificio los cuartos guardan cosas, situaciones, sueños, miedos, ilusiones... Todo con lo que decidamos llenarlo. Tal vez duela pensar que cuando la bomba explote todo eso que tanto trabajo nos había llevado acumular y acomodar se vaya inevitablemente... pero sabemos que sucederá.

En algún momento esta bomba explotará (sin nuestra autorización y con un poco de mala suerte, sin previo aviso) y borrará todos los cuartos de nuestro edificio, a pesar de lo que hayamos construido. Pero no importa tanto que algún día explote, llevándose en su haz de destello lo único que conocemos y que nos acompañará hasta ese día: Nosotros mismos, o respetando esta analogía: El edificio. (Se necesitan espacios para nuevas construcciones)

Tal vez en la última puerta que aún no se ha abierto del edificio, en el más reciente puente que se ha construido en el siguiente piso que se ha proyectado se guarde una esperanza: La que de la explosión, aunque sea gravísima, deje algo apuntalado...

martes, 23 de junio de 2009

Te amo

Un día me di cuenta que es improbable que suceda. No ha pasado tanto tiempo, no es aún un cuarto de siglo. Pero sigo pensando que no pasará.

Y sin embargo ha sucedido tantas veces: en un acorde, una palabra, un verso o veinticuatro imágenes en un segundo. En ocasiones a media noche, otras cuando la comisura de tu labio parecía la neblina en la montaña al distorcionarse con la cercanía de mis pupilas. Has sido como la fusión de un átomo, como 123 electrones diluyendose en la energía en 22 milisegundos después de colisionar a velocidades cercanas a las de la luz.

Te he visto tantas veces que he concluido que no puedes existir. Aunque me lo sugiera la música, me lo grite la estridencia del océano, me lo insinúe el libro que está sobre mi escritorio y me lo afirme una temperatura de 37 grados.

Es que has existido como una ilusión, una emoción, una doble realidad, un dulce recuerdo, una amarga memoria. Te has transfigurado de lobo a oveja, y después de sapo en mariposa que ahora no se que figura guardarás. Has vivido en mi tantas veces que terminé pensando que ninguna de estas en verdad lo hiciste.

Pérdoname si te dejo de buscar, pero no dejes de gritarme...

Por cierto, te amo.

martes, 16 de junio de 2009

Final

El sábado un documental en donde se explicaba la conformación del universo en donde entraban en la ecuación la materia oscura y la energía oscura. Algo había escuchado antes pero de todas formas me intrigó el tema. Resulta que gran parte de la matería del universo no está conformada por protones, neutrones y electrones (y otras partículas subatómicas) como las que usualmente conocemos. Y que además esta materia no interactua con la materia "normal" o luminosa. Por último hablaban de la energía oscura, esa que en los confines del universo hace que la matería se separe a una mayor velocidad y la que en cierto punto hará que nuestro cosmos muera al quedar tan distante una galaxia de otra que este solo colapse en frio.

Posiblemente no me gustaría ver este escenario, no porque me provoque pánico, sino simplemente observar como TODO muere irremediablemente sería catastrófico al no poder dejar testimonio de un evento de tal importancia. Se que eso no pasará, se que es imposible que lo vea. Pero me dejó pensando que todos los esfuerzos del hombre, los fenómenos naturales, o inclusive hasta la vida en otros planetas, será exterminada en algún momento, lejano, lo se, pero inevitable.

El universo morirá congelado en el fin de los tiempos, la tierra perecerá cuando el sol se vuelva una hermosa super nova, posiblemente algunos millones de años después de que toda forma de vida sea exterminada del planeta, pero después de que el último hombre en esta tierra pueda dejar legado de esta muerte. Mi fin, mi propia muerte ocurrirá todavía mucho más pronto, sin que pueda ser testigo de tales eventos... Todo evanescerá

Supongo entonces que haga lo que haga no escaparé a tan manifiesto y cósmico destino.
Hoy dormiré más tranquilo, lo que suceda el viernes no me preocupa tanto...

sábado, 13 de junio de 2009

Estacionado

La llave en 45 grados, el punto muerto. La palanca engranando la primer relación. El asiento vacío y las puertas selladas.

No se el estado del tanque, pero no creo que sea un problema. A fin de cuentas los lugares para repostar no son infinitos, pero como si lo fueran. La capacidad está ahí, sin utilizarse.

Solo hay emoción por arriba de las cinco mil revoluciones. Pero el tacómetro sigue indicando cero. Ha sido así desde hace algún tiempo.

¿Me encuentras alguna comparación?

domingo, 7 de junio de 2009

En blanco y negro

Tu mamá te trajo al mundo un día de mayo en el 98. Y te fuiste los primeros días de junio en el 2003. Me acompañaste durante la mayor parte de la secundaria y casi toda la preparatoria. Solo cinco veranos, casi llegaste al sexto. Posiblemente hubieras llegado a los doce veranos, según las estadísticas, pero más por una acción que por una razón solo viviste en ese tiempo.

Parece que todavía algo tuyo ronda por esta casa, muchos recuerdos, algunas sonrisas y ¿porque no? también algo de nostalgia.

Creo que tuviste mucho que enseñarle a los humanos... la alegría por la vida, el cariño mutuo, la confianza en ti misma, la gratitud...

Hoy se porque el mito urbano que reza que los gatos piensan que poseen a los humanos de la casa en la que viven... te robaste nuestro corazón desde que te levantaste en dos patas y manoteabas las plantas del jardín. Cuando alguien te saludaba poniendo la mano en la ventana y tu la correspondías poniendo una de tus minúsculas patitas desde afuera. O cuando horrorizabas a mi mamá dejándole tus presas en el tapete de la puerta de entrada. También alguna vez tu instinto te permitió advertir a la familia que alguien estaba enfermo cuando estando mi mamá recostada en el sillón subiste a maullarle a mi papá hasta que bajó y pudo verla recostada.

No me gusta recordar el día en que te despediste de nosotros, todavía me siento culpable de no haber hecho más o actuar con prontitud. Espero que me lo perdones. Algo en mi definitivamente también murió aquel día.

Tal vez tu piel blanca y negra se transformó en verde, el que ahora sale de los brotes del árbol del patio, junto al que te sepultamos... y en donde también sembré la esperanza de que los humanos se parezcan cada vez más a sus poseedores, animales como tú...

Gracias, Bach.

jueves, 4 de junio de 2009

Existencialismo

Sartré dice que estamos condenados a ser libres. La única opción que tenemos es elegir y somos responsables además de todo lo que elegimos.

Estoy de acuerdo con JP Sartré en el aspecto de que somos responsables de los actos que realizamos pero también reconozco que existen algunos elementos "naturales" (en la genética, el carácter y la influencia del medio ambiente en el que nací y me desarrollé) que en parte justificarían "algo" del porque del actuar de una persona. Es decir, puedo elegir entre las opciones que tengo, pero una parte en mi ya está programada para valorar más un tipo de elección.

Si la analogía me es permitida creo que somos como la pieza de un rompecabezas que ha tomado una forma y cuyas cabezas y hendiduras se siguen modificando un poco conforme transcurre el tiempo, esperando encajar en el "todo", intentando ubicarse en un lugar, aunque tal vez esta metamorfosis no se termine nunca.

Pero también podría ocurrir algo peor: después de haber vivido en un lugar, en donde se supone que se encaja a la perfección, los bordes se pueden ablandar, diluir y entonces la pieza original ya no tendría razón de estar puesta ahí. Por lo tanto empezaría a buscar otro lugar en donde encajar... o tal vez podría fragmentarse y volverse un rompecabezas único... A final de cuentas es libre de elegir, ser una parte mal puesta o tener un sentido completo por si mismo, a pesar de ser un rompecabezas entero.

martes, 2 de junio de 2009

Hope matters

A las 5:30 de la mañana
En las 10:40 del día
Para la última hora de la tarde
Al entrar en la cama
En un disgusto
Cuando me río por algo
En un clic
Un arrancón
Al subir el volumen

La esperanza importa...