Conozco quien no soy. Todavía no me he conocido totalmente para poder afirmar a certeza que es lo que quiero seguir haciendo por el resto de mi vida.
Esta vez las dudas no me abruman. Les agradezco que no lo hagan. En esta ocasión creo que me siento afortunado de tenerlas en este momento y no antes, ni después, aunque todavía no se cuando se termine este periodo. Mi perspectiva ha cambiado demasiado en este año para poder afirmar que tengo una certeza acerca de que se que voy a estar haciendo el siguiente año en el mes de marzo.
Afortunadamente en esta ocasión la decisión no es para evitar una pérdida, sino para maximizar una ganancia. Y entre varias opciones ganadoras existe una mejor. Solo se que quiero quedarme con esa opción aunque tarde tiempo en descubrirlo.
Tal vez nunca llegué a saber si lo que escogí fue lo mejor. Posiblemente tendría que vivir mi vida varias veces, solo para corroborarlo. Y si renaciera... tal vez estaría de nuevo en este punto, volviendo a escoger lo que he hecho y viviendo mi vida tal y como lo he hecho hasta ahora.
No estoy tan triste de saber quien soy, mientras sepa quien no soy... La canción de Alanis Morissette...
miércoles, 25 de marzo de 2009
domingo, 22 de marzo de 2009
La tortuga, el sapo y los delfines
Algunas veces he afirmado que viajar es el mejor placer del mundo. Nada como conocer nuevos lugares o regresar a aquellos a los que amas. Si los viajes guardan sorpresas creo que son mejores aún.
Antier, estando todavía en las playas de Chamela me despertó uno de mis tios y salí corriendo por la playa. Es la segunda vez en mi vida que me toca dormir a menos de 20 metros de donde revientan las olas. Así es que cuando escuché que había una caguama en la playa, salí corriendo para verla, aún sin haberme despertado bien. A la distancia alcancé a ver un pequeño montículo sobre la arena. Estaba como a 400 mts de nuestro departamento. Mi tio se adelantó de nuevo y pudo retener por unos momentos a la tortuga, misma que pude ver y tocar. Era una hembra de casi un metro de largo. Es un animal enorme. La pudimos retener unos momentos para que el resto del grupo, que venía atras pudiera verla. Me sentí feliz en ese momento, poder ver un animal de ese tamaño, tocarlo, sentirlo y además ver como se volvió a sumergir en el agua después de que lo dejamos ir.
En la noche de un día antes había visto un sapo en el lugar que se usa para enjuagarse los pies de arena. El animalito encontró que era buen refugio nocturno y tuvo la gracia de brincar justo cuando pasabamos por ahí, para poder verlo en libertad. Y un día antes unos delfines nos habían dado espectáculo al brincar frente a nosotros en la playa.
Ver la naturaleza en su estado, poder estar cerca de ella, tener la fortuna de tocar una tortuga adulta de ese tamaño, tal vez no sea algo del otro mundo para los que viven en ese lugar, para mi es algo muy significativo, y también, una pieza más de lo que sigue estando compuesta la felicidad.
Antier, estando todavía en las playas de Chamela me despertó uno de mis tios y salí corriendo por la playa. Es la segunda vez en mi vida que me toca dormir a menos de 20 metros de donde revientan las olas. Así es que cuando escuché que había una caguama en la playa, salí corriendo para verla, aún sin haberme despertado bien. A la distancia alcancé a ver un pequeño montículo sobre la arena. Estaba como a 400 mts de nuestro departamento. Mi tio se adelantó de nuevo y pudo retener por unos momentos a la tortuga, misma que pude ver y tocar. Era una hembra de casi un metro de largo. Es un animal enorme. La pudimos retener unos momentos para que el resto del grupo, que venía atras pudiera verla. Me sentí feliz en ese momento, poder ver un animal de ese tamaño, tocarlo, sentirlo y además ver como se volvió a sumergir en el agua después de que lo dejamos ir.
En la noche de un día antes había visto un sapo en el lugar que se usa para enjuagarse los pies de arena. El animalito encontró que era buen refugio nocturno y tuvo la gracia de brincar justo cuando pasabamos por ahí, para poder verlo en libertad. Y un día antes unos delfines nos habían dado espectáculo al brincar frente a nosotros en la playa.
Ver la naturaleza en su estado, poder estar cerca de ella, tener la fortuna de tocar una tortuga adulta de ese tamaño, tal vez no sea algo del otro mundo para los que viven en ese lugar, para mi es algo muy significativo, y también, una pieza más de lo que sigue estando compuesta la felicidad.
lunes, 16 de marzo de 2009
Yo
¿Cuantas veces he de recorrer este camino antes de darme cuenta que lleva al mismo lugar?
¿En cuantas ocasiones habré de equivocarme para reconocer que el error está en la forma en que lo intento?
¿Cuanto tardaré en perdonarme esta vez?
¿Cuando emprenderé el vuelo de nuevo?...
¿Cuantas preguntas tendré que hacerme antes de reconocer aquellas que me hablarán más de mi y menos de lo demás?
¿Cuál es mi pregunta y cuales son del mundo?
¿En cuantas ocasiones habré de equivocarme para reconocer que el error está en la forma en que lo intento?
¿Cuanto tardaré en perdonarme esta vez?
¿Cuando emprenderé el vuelo de nuevo?...
¿Cuantas preguntas tendré que hacerme antes de reconocer aquellas que me hablarán más de mi y menos de lo demás?
¿Cuál es mi pregunta y cuales son del mundo?
domingo, 15 de marzo de 2009
Nunca temas, déjalo ir
Algunas de las canciones que más me gustan son aquellas que tienen un elemento que las vuelve atemporales, porque cuentan una historia que va más allá de un tiempo presente, porque se puedel volver universales y aún sin conocer el idioma en el que están cantadas se puede compreder el sentimiento que nace de ellas.
Una canción de Dolores O' Riordan, ex vocalista de los Cranberries que continuó su carrera en solitario, me gusta por que tiene estos elementos. La canción es "Letting go" algo así como "Dejándolo ir" habla acerca de uno de los miedos más aterradores que puede experimentar un ser humano, el perder a un ser amado. La canción es acompañada de un video exquisito, sencillamente no pudo ser mejor. Una historia en la que aún estando presente la muerte esta no "corta" o "limita" el sentido de plenitud que tiene una vida, aún sino está aquello que más hemos amado.
"Si has perdido tu dirección, nunca temas, sólo déjalo ir (aquello que te aflije). Cómo vives, cómo amas la vida (la manera en la que vives), nunca estarás solo"
http://www.youtube.com/watch?v=JxB6DxTih2A
Una canción de Dolores O' Riordan, ex vocalista de los Cranberries que continuó su carrera en solitario, me gusta por que tiene estos elementos. La canción es "Letting go" algo así como "Dejándolo ir" habla acerca de uno de los miedos más aterradores que puede experimentar un ser humano, el perder a un ser amado. La canción es acompañada de un video exquisito, sencillamente no pudo ser mejor. Una historia en la que aún estando presente la muerte esta no "corta" o "limita" el sentido de plenitud que tiene una vida, aún sino está aquello que más hemos amado.
"Si has perdido tu dirección, nunca temas, sólo déjalo ir (aquello que te aflije). Cómo vives, cómo amas la vida (la manera en la que vives), nunca estarás solo"
http://www.youtube.com/watch?v=JxB6DxTih2A
viernes, 13 de marzo de 2009
La queja de la balada de otoño
Recientemente descubrí una canción del maestro Joan Manuel Serrat. No he investigado si es él el compositor, ya que tiene un buen número de poemas musicalizados, principalmente de Antonio Machado. El tema me gusta por el balance entre su deliciosa poesía y el mesurado acompañamiento musical, nunca es excesivo, es una melancolía que se desenvuelve de forma lenta hasta alcanzar su cúlmen antes de que termine la pieza.
Prácticamente toda la canción habla acerca de lo que sucede afuera de un habitación pero claramente se entiende la tristeza del compositor ante un abandono y la impotencia de cambiar su destino, tan fatal como que afuera continúe lloviendo.
Esta pieza describe a la perfección para mi la aparente calma, la pesadumbre que trae la tristeza. Esa inmensa capacidad comtemplativa que tiene que prescindir necesariamente del bullicio de la alegría para surtir todo su efecto. Al mismo tiempo me soprende la capacidad que la misma tristeza puede engendrar sobre el que la siente cuando reclama lo que considera injusto, y el desgarrador poder del amante lastimado cuando habla acerca de la última esperanza que aún abriga y que al estar sumido en esta tristeza, sabe que posiblemente será, ahora si, la final.
El acompañamiento con violines al final de la canción aunque dura solo unos segundos es magnífico. La canción dura casi cuatro minutos, contenidos, honestos y muy disfrutables se esté o no en la situación del poeta.
Y llueve, detrás de los cristales llueve y llueve...
Prácticamente toda la canción habla acerca de lo que sucede afuera de un habitación pero claramente se entiende la tristeza del compositor ante un abandono y la impotencia de cambiar su destino, tan fatal como que afuera continúe lloviendo.
Esta pieza describe a la perfección para mi la aparente calma, la pesadumbre que trae la tristeza. Esa inmensa capacidad comtemplativa que tiene que prescindir necesariamente del bullicio de la alegría para surtir todo su efecto. Al mismo tiempo me soprende la capacidad que la misma tristeza puede engendrar sobre el que la siente cuando reclama lo que considera injusto, y el desgarrador poder del amante lastimado cuando habla acerca de la última esperanza que aún abriga y que al estar sumido en esta tristeza, sabe que posiblemente será, ahora si, la final.
El acompañamiento con violines al final de la canción aunque dura solo unos segundos es magnífico. La canción dura casi cuatro minutos, contenidos, honestos y muy disfrutables se esté o no en la situación del poeta.
Y llueve, detrás de los cristales llueve y llueve...
miércoles, 11 de marzo de 2009
Incógnita
¿Cuál es la mayor incógnita que tiene tu vida?
A cada etapa corresponden algunas. Las preguntas que tienen que ser planteadas a cierta edad, al cerrar un ciclo, al iniciar otro. Otras son preguntas que vivirán con nosotros durante tantos años, que posiblemente nos acostumbremos a que sigan sin respuesta. A veces llegan en forma se ansiedad, que se resuelve cuando por fin nos atrevemos a lanzar esa pregunta que tanto nos come las entrañas. En ocasiones no hay necesidad de manifestar la pregunta, ella vive con nosotros y solo nosotros podremos responderla.
¿Qué pasa con las incógnitas cuyo resultado es tan desagradable que en ocasiones es preferible no saber la respuesta?
En ocasiones no es necesario una duda tan grande o tan larga como para girar o desarmar un plan. Un pequeño símbolo puede representar demasiado. Mi pregunta ahora es ¿Qué hago con las pequeñas dudas?
A cada etapa corresponden algunas. Las preguntas que tienen que ser planteadas a cierta edad, al cerrar un ciclo, al iniciar otro. Otras son preguntas que vivirán con nosotros durante tantos años, que posiblemente nos acostumbremos a que sigan sin respuesta. A veces llegan en forma se ansiedad, que se resuelve cuando por fin nos atrevemos a lanzar esa pregunta que tanto nos come las entrañas. En ocasiones no hay necesidad de manifestar la pregunta, ella vive con nosotros y solo nosotros podremos responderla.
¿Qué pasa con las incógnitas cuyo resultado es tan desagradable que en ocasiones es preferible no saber la respuesta?
En ocasiones no es necesario una duda tan grande o tan larga como para girar o desarmar un plan. Un pequeño símbolo puede representar demasiado. Mi pregunta ahora es ¿Qué hago con las pequeñas dudas?
martes, 10 de marzo de 2009
Sorpresa o el juego de ganar doble
Me gustan las sorpresas, claro, las positivas.
Voy a tomar el "análisis" que hice de la felicidad al hacerla semejante con una línea (o sucesión de puntos) entre dos rangos, el de la mera superviviencia y el de la felicidad absoluta. Creo que una sorpresa (al contrario de la esperanza) es un aumento súbito en la línea de emoción por un elemento que precisamente al no haber sido previsto hace que el ascenso tenga tanto valor en sí.
Ayer tuve una buena sorpresa, esas que se desean, se premeditan, se piden... pero dejarían de ser tan buenas si estuvieran bajo nuestro control, simplemente suceden y ahí está su valor. La sorpresa es una línea en una tendencia ascendente que solamente cae cuando el valor que esperaba encontrar en el futuro no se materializa. En cambio la sorpresa solo sube súbitamente y con más fuerza que la esperanza.
Con la sorpresa se gana más, (en términos marginales) en un solo día que lo que se gana con la esperanza. Y tal vez el mejor tipo de sorpresa es aquel que después de un fuerte ascenso nos trae una nueva tendencia, una nueva esperanza. Por que a fin de cuentas, no se pueden tener sorpresas todos los días, ni dependen de nosotros, pero la esperanza si.
Por que tienen un beneficio doble, porque son felicidades súbitas, porque engendran alegría, por eso me gustan las sorpresas...
Voy a tomar el "análisis" que hice de la felicidad al hacerla semejante con una línea (o sucesión de puntos) entre dos rangos, el de la mera superviviencia y el de la felicidad absoluta. Creo que una sorpresa (al contrario de la esperanza) es un aumento súbito en la línea de emoción por un elemento que precisamente al no haber sido previsto hace que el ascenso tenga tanto valor en sí.
Ayer tuve una buena sorpresa, esas que se desean, se premeditan, se piden... pero dejarían de ser tan buenas si estuvieran bajo nuestro control, simplemente suceden y ahí está su valor. La sorpresa es una línea en una tendencia ascendente que solamente cae cuando el valor que esperaba encontrar en el futuro no se materializa. En cambio la sorpresa solo sube súbitamente y con más fuerza que la esperanza.
Con la sorpresa se gana más, (en términos marginales) en un solo día que lo que se gana con la esperanza. Y tal vez el mejor tipo de sorpresa es aquel que después de un fuerte ascenso nos trae una nueva tendencia, una nueva esperanza. Por que a fin de cuentas, no se pueden tener sorpresas todos los días, ni dependen de nosotros, pero la esperanza si.
Por que tienen un beneficio doble, porque son felicidades súbitas, porque engendran alegría, por eso me gustan las sorpresas...
lunes, 9 de marzo de 2009
Bliss
Tuve el blog abierto durante algunos minutos y estuve a punto de cerrarlo porque al parecer hoy no tenía un tema para escribir. Solo que al mismo tiempo la lista de música estaba abierta. Solo me bastó el título de una canción para poder empezar a escribir. Ni siquiera la estoy escuchando, solo ví el título pero fué suficiente.
Recordé que la última vez que la escuché estaba sobre la cama y sonería, tenía los brazos abiertos. Después recuerdo el sonido de la regadera. Y esa vez también fuí feliz.
Tal vez fue la última ocasión en que fuí feliz antes de que te fueras. Luego tuve que volver a inventar la historia, a replantear el cuento, a mover el final, hacia adelante. Tal vez lo único terrible de las historias que más nos gusten es que se acaben y acabar contigo era también acabar con la felicidad.
Luego empecé a escribir otro cuento y aquí me tienes, pensando en que personajes mover, que situaciones cambiar y si esta vez vuelvo a ser el actor primario. Mi historia no se acabó... haz con la tuya un cuento hermoso, por favor.
Por cierto, esa canción siempre será tuya. Esa felicidad, también.
Recordé que la última vez que la escuché estaba sobre la cama y sonería, tenía los brazos abiertos. Después recuerdo el sonido de la regadera. Y esa vez también fuí feliz.
Tal vez fue la última ocasión en que fuí feliz antes de que te fueras. Luego tuve que volver a inventar la historia, a replantear el cuento, a mover el final, hacia adelante. Tal vez lo único terrible de las historias que más nos gusten es que se acaben y acabar contigo era también acabar con la felicidad.
Luego empecé a escribir otro cuento y aquí me tienes, pensando en que personajes mover, que situaciones cambiar y si esta vez vuelvo a ser el actor primario. Mi historia no se acabó... haz con la tuya un cuento hermoso, por favor.
Por cierto, esa canción siempre será tuya. Esa felicidad, también.
domingo, 8 de marzo de 2009
El eterno retorno
No conozco más que por leves acercamientos la obra de Nietzsche. Únicamente leí completo uno de sus libros, la otra parte son todavía demasiado complejos para mi acceso. Sin embargo uno de sus conceptos, el eterno retorno, del cual tampoco voy a hablar (no en su perspectiva), me parece interesante. No puedo hacer referencia a lo que quería decír Nietzsche con el. Si era algo como morir y volver a nacer o esperar a que este universo se acabe y vuelva a empezar. Pero se que regresar a algún lugar o a alguna situación en la que alguna vez estuve me da un placer inmenso.
Creo que por eso no me gusta ya la navidad. Simplemente Navidad no es ya el mismo lugar, no el que solía ser. No tiene la ilusión, ni la emoción por la que alguna vez me gustó tanto. Es un "sitio" al que no me gusta retornar, aunque cada año lo atraviese. En cambio las vacaciones en verano siempre tienen un lugar especial al en el que cada época de lluvias regreso. El simple hecho de saber que existirán esas vacaciones y que el lugar si bien cambia año tras año sigue siendo mismo, me da una gran tranquilidad y una emoción.
Mi "eterno retorno" mi lugar que permanece, el olor de la cabaña y la madera al quemarse, la lluvia y las nubes saturando el cielo, mi color verde, los sabores, todo eso le he "robado" de alguna forma a este lugar. Algo que también abandono ahí cada que vez regreso, pero se que me esperará para volver el año entrante y encontrarlo lleno de vida.
Cada vez que vuelvo también algo ha cambiado en mi, cada visita tiene un sabor especial. Es un alto, es una parada más en el camino para seguir reflexionando. Ese viaje es retornar siempre hacia mi, un punto de comparación, un respiro, un anhelo.
Un eterno retorno también es otra clase sino de felicidad, si de alegría.
Creo que por eso no me gusta ya la navidad. Simplemente Navidad no es ya el mismo lugar, no el que solía ser. No tiene la ilusión, ni la emoción por la que alguna vez me gustó tanto. Es un "sitio" al que no me gusta retornar, aunque cada año lo atraviese. En cambio las vacaciones en verano siempre tienen un lugar especial al en el que cada época de lluvias regreso. El simple hecho de saber que existirán esas vacaciones y que el lugar si bien cambia año tras año sigue siendo mismo, me da una gran tranquilidad y una emoción.
Mi "eterno retorno" mi lugar que permanece, el olor de la cabaña y la madera al quemarse, la lluvia y las nubes saturando el cielo, mi color verde, los sabores, todo eso le he "robado" de alguna forma a este lugar. Algo que también abandono ahí cada que vez regreso, pero se que me esperará para volver el año entrante y encontrarlo lleno de vida.
Cada vez que vuelvo también algo ha cambiado en mi, cada visita tiene un sabor especial. Es un alto, es una parada más en el camino para seguir reflexionando. Ese viaje es retornar siempre hacia mi, un punto de comparación, un respiro, un anhelo.
Un eterno retorno también es otra clase sino de felicidad, si de alegría.
sábado, 7 de marzo de 2009
La felicidad como una jaula
Un día en esta semana, el miércoles sino recuerdo mal uno de los pájaros que mi mamá mantenía como mascota encontró que el agujero en el que usualmente le era depositada (trozos de papaya que le ponían en los barrotes) era lo suficientemente amplio para fugarse, y lo hizo. Los ácidos de la fruta o los residuos y las bacterias que los consumieron trozaron los barrotes lo suficiente como para que el pajarito pudiera irse sin perecer en el intento.
No se si nació en cautiverio o fue atrapado. Pero llevaba con nosotros ya bastante tiempo como para haberse acostumbrado a que se le alimentara a diario a una hora y con cierta variedad. Sin lugar a dudas también estaba a salvo de cualquier niño con resortera y de las inclemencias del tiempo. Tal vez no estaba exento de pescar alguna enfermedad, pero parecía bastante saludable y jamás enfermó de algo mientras estuvo cautivo. Parecía ser que lo único que tenía seguro era alimento hasta el día de su muerte y la misma rutina del cambio de agua, de alimento y de periódico al suelo de la jaula.
Ahora está afuera (si es que sigue vivo) y tal vez pase hambre. No se que tanto pueden deteriorarse las capacidades de supervivencia de un animal que ha pasado un largo tiempo en cautiverio, pero posiblemente también ya encontró alguna otra fuente de alimento.
A algunos de nosotros nos gusta encontrar jaulas... en donde tenemos alimento seguro, estamos resguardados de las fatales piedras de las resorteras y del resto de inclemencias del clima. Por un sencillo y contundente precio a cambio: La libertad, la facultad de decidir que hacer a cada momento para poder sobrevivir. Nos gusta encontrar pequeñas pero confortables jaulas ideológicas, vivenciales, formas de vida en las cuales aseguramos alimento y una muerte tranquila dentro de nuestras prisiones. Jaulas en las cuales le otorgamos a los demás un comportamiento dentro del cubo, donde prometemos no hacer daño, no huir, solo cantar, no hacerse notar, a cambio de que se asegure nuestro alimento: aquellas que inventamos nosotros mismos para guarecernos de esa cadena con la que hemos nacido, estar condenado a ser libres.
Y para muchos verse librados del lastre de la libertad (con todos sus avatares) a cambio de una confortable jaula, puede parecer una felicidad perfecta.
Solo te deseo suerte pollo (así de complejo era su nombre) te felicito por respetar tu condición de haber nacido libre pero recuerda... la jaula todavía está en su lugar.
No se si nació en cautiverio o fue atrapado. Pero llevaba con nosotros ya bastante tiempo como para haberse acostumbrado a que se le alimentara a diario a una hora y con cierta variedad. Sin lugar a dudas también estaba a salvo de cualquier niño con resortera y de las inclemencias del tiempo. Tal vez no estaba exento de pescar alguna enfermedad, pero parecía bastante saludable y jamás enfermó de algo mientras estuvo cautivo. Parecía ser que lo único que tenía seguro era alimento hasta el día de su muerte y la misma rutina del cambio de agua, de alimento y de periódico al suelo de la jaula.
Ahora está afuera (si es que sigue vivo) y tal vez pase hambre. No se que tanto pueden deteriorarse las capacidades de supervivencia de un animal que ha pasado un largo tiempo en cautiverio, pero posiblemente también ya encontró alguna otra fuente de alimento.
A algunos de nosotros nos gusta encontrar jaulas... en donde tenemos alimento seguro, estamos resguardados de las fatales piedras de las resorteras y del resto de inclemencias del clima. Por un sencillo y contundente precio a cambio: La libertad, la facultad de decidir que hacer a cada momento para poder sobrevivir. Nos gusta encontrar pequeñas pero confortables jaulas ideológicas, vivenciales, formas de vida en las cuales aseguramos alimento y una muerte tranquila dentro de nuestras prisiones. Jaulas en las cuales le otorgamos a los demás un comportamiento dentro del cubo, donde prometemos no hacer daño, no huir, solo cantar, no hacerse notar, a cambio de que se asegure nuestro alimento: aquellas que inventamos nosotros mismos para guarecernos de esa cadena con la que hemos nacido, estar condenado a ser libres.
Y para muchos verse librados del lastre de la libertad (con todos sus avatares) a cambio de una confortable jaula, puede parecer una felicidad perfecta.
Solo te deseo suerte pollo (así de complejo era su nombre) te felicito por respetar tu condición de haber nacido libre pero recuerda... la jaula todavía está en su lugar.
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cautiverio,
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miércoles, 4 de marzo de 2009
Between survival and bliss
Siempre he creído en el poder de la música y del arte en general en ayudar a hacer más sencillo un proceso, en interiorizar o superar un suceso. El título de mi blog es porque precisamente este trozo de la canción me resulta inmejorable para explicar el estado en el que ahora me encuentro: decidiendo entre sobrevivir y ser feliz.
La canción es “Precious illusions” de Alanis Morissette. En uno de los párrafos dice “tengo que decidir entre permanecer sobreviviendo y ser feliz” pero una especie de felicidad especial (Bliss)
Me gusta esta canción porque ironiza el hecho de esperar que alguien venga a salvarnos, que solo bajo el amor de alguien más podremos tener un gran sentido en nuestras vidas. Y ahora que dejé que esta ilusión (poderosa, agridulce, dolorosa) se fuera, me encuentro con el dolor de la verdad. Ya muchas veces me ha pasado y por eso ahora mi esperanza es volver al estado de arriba o tal vez solo no caer tanto…
Creo que una de las condiciones que más nos humaniza es precisamente esta: Una inmensa mayoría de seres pasamos nuestras vidas entre esa “supervivencia” y un estado de felicidad suprema. Dentro de ese “rango” nos movemos conforme transcurren nuestros días.
Deshacerse de una ilusión, dejarla morir, quitar una esperanza es otra de las acciones que vuelve a dejar “al centro” esta línea imaginaria entre los dos rangos. Aceptar, que el “rescate” no se realizará y que tal vez solo nosotros podamos salvarnos a nosotros mismos, es una verdad cruda, pero verdad a fin y al cabo.
Sin embargo, abandonar una esperanza implica también el hecho de volver a tener la oportunidad de subir esa línea y posiblemente ahora si, esperar que siempre se quede en la parte alta, en ese “Bliss” que ahora si, será definitivo e invulnerable.
La canción es “Precious illusions” de Alanis Morissette. En uno de los párrafos dice “tengo que decidir entre permanecer sobreviviendo y ser feliz” pero una especie de felicidad especial (Bliss)
Me gusta esta canción porque ironiza el hecho de esperar que alguien venga a salvarnos, que solo bajo el amor de alguien más podremos tener un gran sentido en nuestras vidas. Y ahora que dejé que esta ilusión (poderosa, agridulce, dolorosa) se fuera, me encuentro con el dolor de la verdad. Ya muchas veces me ha pasado y por eso ahora mi esperanza es volver al estado de arriba o tal vez solo no caer tanto…
Creo que una de las condiciones que más nos humaniza es precisamente esta: Una inmensa mayoría de seres pasamos nuestras vidas entre esa “supervivencia” y un estado de felicidad suprema. Dentro de ese “rango” nos movemos conforme transcurren nuestros días.
Deshacerse de una ilusión, dejarla morir, quitar una esperanza es otra de las acciones que vuelve a dejar “al centro” esta línea imaginaria entre los dos rangos. Aceptar, que el “rescate” no se realizará y que tal vez solo nosotros podamos salvarnos a nosotros mismos, es una verdad cruda, pero verdad a fin y al cabo.
Sin embargo, abandonar una esperanza implica también el hecho de volver a tener la oportunidad de subir esa línea y posiblemente ahora si, esperar que siempre se quede en la parte alta, en ese “Bliss” que ahora si, será definitivo e invulnerable.
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