Se que tengo muchos recursos personales (no económicos pero sinceramente es lo que menos me preocupa) La capacidad de llegar a metas, el ímpetu que se requiere para afrontar obstáculos y tal vez un poco de sagacidad para aventurarme con tareas con un riesgo aparentemente alto. Se también que me duele al momento de realizar las cosas y cómo solucionar estas situaciones. En fin, se que tengo capacidad y hasta un poco de suerte...
La situación que me preocupa (y a la que llevo ya un tiempo dándole vueltas) es básicamente... ¿Qué hago con mi futuro? ¿A qué me dedico? ¿Sigo estudiando o no? ¿Me voy a vivir a otro lugar o no? Son muchas preguntas... son muchas opciones.
¿Alguien tiene una sugerencia?
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sábado, 12 de septiembre de 2009
viernes, 14 de agosto de 2009
Apuesta
No dejo de pensar que el futuro es en este momento el capital más valioso que tengo. La oportunidad de tener 23 años y hacer una apuesta fuerte sobre "algo" podría ser hasta ahora la decisión más importante que he tomado en mi vida. Y hablo de apostar no como un acto de jugar al azar, sino de poner mi empeño, dedicación, disciplina y tiempo (mis recursos más valiosos) en una meta (o dos) en particular.
Estas metas no serían el logro de mi vida, sino un paso más, desde donde empezar a construir el resto... Una directríz más clara. Un dique para encausar la pasión. Un arma más certera, mejor calibrada, letal.
El resultado de ambas tal vez esté a mi alcancé, pero esta no sería una apuesta sino se tiene un cierto grado de incertidumbre... La segunda no es acerca de mi, es acerca de un equipo, de una complicidad, de una conquista. Un juego arriesgado en el que si puedo invertir más de seis meses y esperar una recompensa más alta, más emocionante, más riesgosa...
Después de todo hay cosas que se tienen que escribir a los 85 años en un libro de memorias que le puedan poner por dos segundos la piel de gallina al lector...
La pregunta que queda en el aire sería entonces: "¿Juegas?"
Estas metas no serían el logro de mi vida, sino un paso más, desde donde empezar a construir el resto... Una directríz más clara. Un dique para encausar la pasión. Un arma más certera, mejor calibrada, letal.
El resultado de ambas tal vez esté a mi alcancé, pero esta no sería una apuesta sino se tiene un cierto grado de incertidumbre... La segunda no es acerca de mi, es acerca de un equipo, de una complicidad, de una conquista. Un juego arriesgado en el que si puedo invertir más de seis meses y esperar una recompensa más alta, más emocionante, más riesgosa...
Después de todo hay cosas que se tienen que escribir a los 85 años en un libro de memorias que le puedan poner por dos segundos la piel de gallina al lector...
La pregunta que queda en el aire sería entonces: "¿Juegas?"
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