Esto no lo escribí hoy, sino en la fecha del título. Casi han pasado seis meses desde entonces. Parece que no tiene un fin pero así me fué bien recibido, y decidí que no lo tuviera...
No puedo…
No puedo pelear tus batallas, ni evitar que salgas herido,
Pero puedo ser tu escudero y señalarte donde está el peligro.
No puedo apartar el dolor de tus pies en tu camino,
Solo enseñarte que tienes alas y diferentes destinos.
No puedo cambiar la historia, ni a tus padres o las reglas,
Solo mostrarte que no es lo único que corre por tus venas.
No puedo mover tus obstáculos, ni eliminar tus temores,
Solo pintar tus monstruos con divertidos colores.
No puedo hacerte feliz, ni regalarte la vida,
Ni puedo estar presente en cada hora de tu día.
Y aunque no lo esté, de todas formas te quiero,
Con tus miedos y tus silencios, tus alegrías y tus aciertos.
No puedo jurar que mañana saldrás de la caverna
Pero sí puedo darte con mi sonrisa una linterna
No puedo eliminar de este mundo la tristeza
Aunque sí me dejas, te puedo rearmar pieza por pieza
No puedo evitar que tu vida se vuelva un cataclismo
Aunque puedo ser una escalera para que salgas del abismo
No puedo quitar los lunes, ni el calor, ni la escuela
Solo regalarte sueños, dulces y poemas.
No puedo ser Neruda y que este sea un poema hermoso
Solo se que es sincero, algo tonto y pretencioso.
No puedo ser otra cosa que lo que soy
Ni pretender que tú tampoco lo seas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario