Ayer soñé contigo...
Y fue muy real, te vi y hasta pude sostenerte en mis brazos por un momento. Todo sucedía conforme a la lógica del mundo consciente, no del onírico que todo lo trastorna. No me pregunté como habías llegado hasta ahí, simplemente supe quien eras y me llenaba de alegría que estuvieras ahí. "¿Cómo pudiste soñar conmigo si ni siquiera me conocías, si nunca me habías visto?", me preguntarías. Me gustaría escuchar eso alguna vez cuando leyeras este blog o cuando te lo contara en alguna charla...
Todavía no se si existirás, posiblemente me aterra la idea de que puedas hacerlo. No es porque te tenga miedo, es que tengo miedo de lo que el mundo pueda hacer contigo. También me pregunto si te agradaré o si seré lo que tu esperas de mi.... Tal vez muchas de esas cosas dependerían de mi.
El que entres en mi vida es algo de lo que aún no estoy seguro, comprendeme, tengo demasiadas dudas. Aunque también si llegas haré lo imposible por ti y siempre estaré ahí para ti, eso puedes tenerlo por seguro. Ahora solo te pediría un favor, tal vez déjame soñar contigo de nuevo...
Hasta pronto, hijo.
sábado, 30 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Wow, que profundo... Me impresiona y me encanta tu forma de escribir... Que bonita histora! :p esperemos que algun día puedas escribir y podamos leer la segunda parte, creo que serías un excelente padre, Juan Pablo y cuando suceda, quiero estar ahi para verlo y compartirlo, ok?
ResponderEliminarAtte... Tu amigo Carlos Daniel
3 párrafos... sólo necesitaste 3 párrafos para escribir una historia completa... permíteme quitarme el sombrero =) excelente...
ResponderEliminar