domingo, 8 de marzo de 2009

El eterno retorno

No conozco más que por leves acercamientos la obra de Nietzsche. Únicamente leí completo uno de sus libros, la otra parte son todavía demasiado complejos para mi acceso. Sin embargo uno de sus conceptos, el eterno retorno, del cual tampoco voy a hablar (no en su perspectiva), me parece interesante. No puedo hacer referencia a lo que quería decír Nietzsche con el. Si era algo como morir y volver a nacer o esperar a que este universo se acabe y vuelva a empezar. Pero se que regresar a algún lugar o a alguna situación en la que alguna vez estuve me da un placer inmenso.

Creo que por eso no me gusta ya la navidad. Simplemente Navidad no es ya el mismo lugar, no el que solía ser. No tiene la ilusión, ni la emoción por la que alguna vez me gustó tanto. Es un "sitio" al que no me gusta retornar, aunque cada año lo atraviese. En cambio las vacaciones en verano siempre tienen un lugar especial al en el que cada época de lluvias regreso. El simple hecho de saber que existirán esas vacaciones y que el lugar si bien cambia año tras año sigue siendo mismo, me da una gran tranquilidad y una emoción.

Mi "eterno retorno" mi lugar que permanece, el olor de la cabaña y la madera al quemarse, la lluvia y las nubes saturando el cielo, mi color verde, los sabores, todo eso le he "robado" de alguna forma a este lugar. Algo que también abandono ahí cada que vez regreso, pero se que me esperará para volver el año entrante y encontrarlo lleno de vida.

Cada vez que vuelvo también algo ha cambiado en mi, cada visita tiene un sabor especial. Es un alto, es una parada más en el camino para seguir reflexionando. Ese viaje es retornar siempre hacia mi, un punto de comparación, un respiro, un anhelo.

Un eterno retorno también es otra clase sino de felicidad, si de alegría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario