lunes, 24 de agosto de 2009

Ansiedad

La ansiedad no pertenece al extraño mundo de los métodos, aunque ha tejido sus raíces en las dudas. Tiene más preguntas que una ciencia entera. También demanda respuestas y a veces no se queda satisfecha con dos explicaciones. La ansiedad es una vorágine que se alimenta de incertidumbre y como frutos arroja pequeños cuestionamientos, frutos afilados que penetran la cabeza del que se ha atrevido a refrescar su camino en las amplias hojas de su sombra.

Me estoy comiendo una duda, no dejé que penetrara mi cabeza, ahora para no morir envenenado de pasión, ilusión y ojos rojos tendré que caminar tanto para hacerte la pregunta que hace cinco minutos no me atreví...

Y es que en mi jardín la planta del sano juicio se ha secado y no podré hacer té con ella. Y como se que tendrás hambre para cuando llegue te estoy enmielando una duda de mi árbol de ansiedad, no quiero que mueras de inanición.

No hay comentarios:

Publicar un comentario